marketing

Según el historiador holandés Johan Huizinga los juegos son algo más antiguo que la cultura en sí, y hasta los consideró el punto de partida de actividades humanas complejas como el lenguaje, la guerra o el arte. Se producen en todos los períodos de nuestra vida y seamos de la cultura que seamos. No solo jugamos cuando somos niños, el juego es parte del ocio para los adultos que puede ir desde un mus en el césped de la facultad hasta una escape room con tus amigos o una partida al Call of Duty solo en casa.  A día de hoy todos tenemos al alcance de la mano un aparato en el que invertimos mucho de nuestro tiempo y que también es una herramienta para jugar. El snake que tenían los Nokia y al que todos nos hemos viciado, el famoso Candy Crush y hasta el más reciente Pokémon Go son solo un pequeño ejemplo de cómo jugamos también con el móvil. Cualquiera puede jugar en cualquier momento gracias a los smartphone y los juegos, además de divertirnos, pueden convertirse en una herramienta de marketing más gracias al gamification marketing. Qué es el gamification marketing y en qué beneficia a tu empresa En 1896 la empresa S&H Green Stamps vendía estampas a los minoristas y éstos las usaban para premiar a los clientes más leales. En el año 1973 la empresa de Charles Coonradt instauró el llamado “The Game of Work” donde el feedback de los empleados se obtenía practicando deporte en el puesto de trabajo. En 1981 American Airlines introdujo el primer programa de fidelización de viajeros, en el que se recompensaba a aquellos que volaban con mayor frecuencia. Y aunque fue Nick Pelling, programador británico de videojuegos, quien acuñó el término de gamificación en 2002, todas y cada una de las empresas anteriores ya usaban el gamification marketing en sus estrategias. Si traducimos de manera literal “gamification” estaríamos hablando de gamificación que es una implementación de mecánicas jugables en contextos ajenos a un juego. Si de lo que hablamos es de gamification marketing, lo hacemos de la aplicación de esas características o mecánicas similares a las de los juegos en el marketing que pueden aplicarse tanto al marketing digital como a acciones offline.  El objetivo no es solo divertir a nuestros usuarios, sino implicarles y conseguir más interacción por su parte. Como empresa la gamificación consigue incrementar el engagement, genera una gran cantidad de datos a través de las interacciones entre los usuarios y el sistema, y consigue una dinamización muy interesante para nuestras redes sociales, por ejemplo.  Además aumenta la lealtad a la marca, algo muy beneficioso ahora que la competitividad es más fiera que nunca, y es algo más sencillo y asequible de implantar de lo que pueda parecer. La gamificación puede usarse para recompensar a los usuarios o para presentar nuestros productos de una forma más original, como hizo por ejemplo Balenciaga con su videojuego Afterworld: The Age of Tomorrow que se convirtió en la excusa para presentar su próxima colección otoño-invierno 2021 de una manera diferente, interactiva y al alcance de cualquiera. Pero no es un concepto que se use únicamente para el usuario sino que también puede ser una poderosa herramienta corporativa. Puede servir para incentivar a los trabajadores, hacer más atractivo su trabajo, crear un ambiente de confianza y fomentar la participación. Cómo aplicar el gamification marketing en nuestra estrategia Identifica a quién se dirige Como en cualquier otra estrategia de marketing hay que estudiar a nuestro target. Sabemos que no es lo mismo hablar para unos quinceañeros obsesionados con TikTok que hacerlo para el grupo de padres del colegio. Es vital saber hacia dónde se dirigirá cualquier acción para adecuarla al receptor. Piensa en una película, por ejemplo la coreana “Parásitos”. Si la ves en versión original y no sabes el idioma lo más probable es que acabes quitándola por muy buena que sea. Pero si la ves subtitulada o doblada en tu idioma te atrapará seguro y recibirás todo lo que la película quiera darte. Con cualquier estrategia de marketing pasa lo mismo, tendremos que “adaptar el idioma” para que llegue a nuestro objetivo. Simplifica el concepto Cuánta razón tenía el arquitecto Mies Van der Rohe cuando afirmaba que menos es más. Esta frase debería estar tatuada en el brazo de cada diseñador del mundo y es aplicable, por supuesto, al marketing de gamificación. Usa un concepto simple, sobre todo para empezar.  Pongamos un ejemplo de una gamificación que triunfó usando un concepto simple: Foursquare. Nació como una red social que incorporaba elementos de juego y su funcionamiento era sencillísimo. Cada vez que indicabas tu posición te daban puntos y con su acumulación, medallas. Podías hasta convertirte en el “alcalde” de un lugar si acumulabas suficientes puntos en un mismo lugar. Imagina la cantidad de datos que recogía y lo prácticos que podían ser para ellos como empresa. No necesitas hacer un juego de rol en el que intervengan cientos de personajes para que la gamification marketing funcione. Recuerda, menos es más. La nostalgia siempre es una buena idea La nostalgia es a nivel psicológico un potentísimo brebaje emocional. Consigue que evoquemos recuerdos de nuestra infancia o juventud, por eso ahora hay empresas creando juegos arcade que nos recuerdan al Donkey Kong con el que los millennials jugábamos siendo niños. Un ejemplo es Miu Miu, que ha creado juegos como el que se lanzó junto a su perfume Twist y que tiene Elle Fanning como protagonista. En él la actriz corre por el backstage cogiendo perfumes. En este caso el objetivo parece meramente lúdico, pero es una manera emocional de conectar con el usuario, con su niño interior y de una forma positiva. Crea recompensas que interesen  McDonalds lleva años usando gamification marketing en una de sus campañas más famosas, la del Monopoly, que lleva desde los años 80 en práctica. Se trata justo de eso, un Monopoly adaptado al gigante de la comida rápida. Los grandes premios escasean, pero pueden tocarte unas patatas fritas gratis en tu próxima compra que te incitarán a volver a cenar allí el domingo que viene.  Otro ejemplo podríamos tenerlo en Starbucks que utiliza un programa de recompensas. Por cada compra en el establecimiento recibes una serie de puntos que luego podrás canjear por productos gratuitos. Y por si te lo preguntas, funciona. Según Forbes “en 2019, Starbucks atribuyó el 40% de sus ventas totales al programa”. Este mismo tipo de gamification marketing es especialmente fácil de aplicar para empresas como Carrefour o Lidl, pero lo pueden tener comercios locales como la librería de tu barrio o la cafetería que te pilla camino al trabajo. Sencilla de implementar y con unos resultados de retorno muy positivos, tanto para clientes fijos como para conseguir que clientes únicos se conviertan en recurrentes. Lo más importante es que los premios o recompensas que ofrezcas, puedan llegar a interesar a tus clientes actuales o futuros. Genera competitividad entre los usuarios Nos gusta ganar, es un sentimiento de euforia que nos embarga hasta cuando jugamos al cinquillo con los primos del pueblo en Navidad. Ofrecer insignias, trofeos y premios significativos creará un sentido de competitividad que mantendrá a la gente siempre enganchada, sobre todo si el juego es divertido y te permite “desafiar a tus amigos”. El Apple Watch y su aplicación de fitness lo usa como reclamo para los entrenamientos, que puedes comparar con el de otros amigos que tengan el smartwatch. Y eso que no existe un premio como tal, simplemente unas medallas virtuales, pero el gozo de conseguirlos es real. Las recompensas deben ser interesantes para que el usuario tenga ganas de hacerse con el premio e incite a sus contactos a participar. Un ejemplo: eres gerente de un gimnasio y quieres poner en práctica una estrategia de gamificación para tus usuarios. Puedes hacer un programa de desafíos de ejercicios de fuerza que vaya retando a tus usuarios en diferentes niveles de peso y repeticiones y que al completarlos, les ofrezca una recompensa que irá aumentando de valor. Desde un batido en el bar de frutas de tu local hasta un gran premio que podría ser una sesión gratuita de fisioterapia.  Esta competitividad es aplicable también de manera interna en tu empresa usándose como una herramienta corporativa. Por ejemplo, Cortefiel ofrece un vale de 100 euros para gastar en sus tiendas al empleado que más tarjetas de socio haga en un mes en la Comunidad de Madrid. Un win win porque estimula la competitividad de los empleados y además lo hace con un gesto que le beneficia a nivel de empresa gracias a las tarjetas. Y solo invierte 100 euros que le repercute en los resultados de más de 20 tiendas. Sé creativo con tu juego y con tus premios La originalidad y la creatividad son esenciales en el marketing también en este tipo de estrategias, tanto en la mecánica de juego que quieres aplicar a tu negocio como en las propias recompensas que recibirán tus usuarios. Los premios pueden adaptarse a cualquier tipo de negocio, sea el que sea. Hasta una gestoría es terreno fértil para la gamificación. Y aunque lo clásico es xi y nunca pasa de moda, no tengas miedo de innovar. En lugar de las clásicas noches de hotel para los clientes que nos hayan visitado cinco veces en el último año, ¿qué tal un rasca y gana para cada uno de tus huéspedes? Puede salir el clásico “sigue jugando” o premios como una botella de champán en la habitación, una consumición premium en el bar del hotel o una noche en la mejor suite. Lo mismo ocurre con la propia gamificación. Puedes atreverte a crear un minijuego en la aplicación de tu móvil de servicio de taxi que sea una carrera a lo Mario Kart con otros usuarios. El que mejor puntuación tenga a lo largo de la semana será el  ganador de un bono regalo de 10 euros para su próximo viaje.  Hasta se pueden hacer colaboraciones con otras marcas y departamentos. Por ejemplo, H&M prepara una colección exclusiva con un graffitero de fama internacional pero solo los 100 primeros que alcancen un número determinado de puntos en el nuevo juego instalado en su aplicación, podrán entrar a la preventa y hacerse con esos diseños exclusivos con un 40% de descuento. Los usuarios ven la acción en redes sociales (tanto del artista como de la marca de ropa), se bajan la app y se suscriben, lo que genera leads muy interesantes para el futuro. Y tranquilo, porque Game over nunca estará en tu vocabulario si te rodeas de un buen equipo que no tenga miedo a arriesgar y crear algo divertido y que le dé la oportunidad a tu empresa de crecer de una forma diferente.   
Las palabras son una poderosa herramienta. Sumadas a una melodía consiguen que “Smells Like Teen Spirit” siga más viva que nunca. Las palabras de la escena final de “Blade Runner” son las que atrapan irremediablemente bajo la lluvia. Son las que te atraviesan en el discurso de Martin Luther King, y las que te hipnotizan en un buen libro.  La escritora británica Diane Setterfield dice que “las palabras te hacen prisionero.” Y las palabras, en manos expertas también pueden hacerte ganar dinero, por ejemplo utilizando el blog de tu empresa. El blog es una herramienta que podemos usar en marketing y que tiene un potencial increíble para ayudar a nuestra marca. Esa labor va mucho más allá del tráfico que atrae a la web, y cuidando el contenido, el blog de empresa puede ser clave en nuestra estrategia de marketing. Las claves de un buen blog corporativo Como con cualquier herramienta de marketing, es clave que en un primer momento hagamos una investigación tanto del target al que nos dirigimos como del tipo de contenido que busca ese target, para poder conectar con ellos de una forma más sencilla. Los blogs externos tipo Blogger dejaron de llevarse hace mucho tiempo, así que integra tu blog de empresa en tu página web, como un apartado más. El diseño, tanto visual como editorial, es vital. Cuídalo y piensa en la identidad de tu marca, porque el blog debe respirar ese mismo aire, fotos incluidas. Si tienes una marca más canalla, no tiene sentido que tus artículos estén escritos como si lo hiciera un miembro de la RAE. Analiza tu voz como marca y úsala del mismo modo en el blog. Pero ¿de qué vas a hablar? Es importante tener claro desde el principio cuál será la temática de tu blog, y escuchar y observar a tu audiencia para adaptar tu contenido a ellos sin perder la esencia de tu marca. Y olvídate de vender constantemente. Un contenido de valor para el cliente hará mucho más por ti que empeñarte en vender, vender y vender a toda costa, porque el lector terminará aburriéndose. Por ejemplo, tiene sentido que si tienes una marca de productos para el cabello fabricados con ingredientes naturales hagas un artículo sobre trucos para que nuestro paso por el planeta tenga un menor impacto en el medio ambiente, en lugar de que los cinco últimos artículos de tu blog hablen de lo buenísimos que son tus productos. El SEO es muy importante cuando hablamos de un blog ya que determinará cómo nos situaremos en ese gran océano de información que es Google. Lo mejor es que cuentes con un equipo especializado que pueda sacar el máximo partido al blog usando el SEO a su favor. Una vez observada y estudiada tu audiencia y analizado el estilo y contenido que harás, es imprescindible que te plantees lo mismo que con cualquier red social: objetivos a cumplir. De esta forma la estrategia siempre será mucho más efectiva. La planificación es clave, piensa de antemano artículos que pueden formar parte de tu blog de empresa y establece las fechas de publicación de los mismos, pensando siempre en que prime la calidad sobre la cantidad. Es mejor uno al mes con un contenido interesante y que aporte valor, que uno al día de contenido que no aporta nada a quien lo lee. Por último, es importante que el blog sea un embudo al que llegan visitas desde otras herramientas, como por ejemplo las redes sociales o el email marketing. Usar el resto de tus herramientas para atraer tráfico al blog, como por ejemplo Pinterest o Instagram, es clave para conseguir que los futuros clientes lleguen hasta tu blog.  Beneficios de tener un buen blog de empresa Mejora tu imagen de marca. El blog es una herramienta informativa ideal para que tus clientes sepan quien eres. Además, ofreciendo contenido que aporte valor, la audiencia tendrá una opinión de ti muy favorable. Mejora tu posición en buscadores. Que exista contenido de calidad ayuda a que los requisitos que pide Google para subir tus posiciones se cumplan, lo que impacta positivamente en mejorar tu posicionamiento. Te ayuda a construir una comunidad y a informarla. Los blogs de empresas como Whatsapp, por ejemplo, utilizan este espacio para informar de mejoras en la aplicación, de cambios o de cómo solucionar posibles fallos así que actúa de alguna manera como un servicio de atención al cliente. Además, se puede formar una red alrededor del blog de usuarios recurrentes que acuden al mismo y que será tu pequeña comunidad. Es una fuente de conocimiento para ayudarte a mejorar. Como cualquier herramienta medible, te ayuda a hacer un trabajo de aprendizaje y a identificar de una forma más sencilla que funciona y que no. Es una herramienta de venta. No solo te ayuda a nivel de imagen, el blog te ofrece una ventana más para vender ya sean productos o servicios, y de una forma mucho más natural y sutil. Formas de ganar dinero con un blog de empresa Existen varias “fórmulas” para monetizar un blog de empresa pero ojo, no será empezar a escribir palabras unas detrás de otras y que el dinero entre en nuestra cuenta como sale de una tragaperras cuando toca. Ninguna es milagrosa y todas requieren tiempo y esfuerzo. Para que un blog funcione y tenga éxito es imprescindible la constancia y la calidad de la información que recoge. A través de un blog se puede ganar dinero con la afiliación y la publicidad, por ejemplo, que conseguiría ventas a terceros. Hasta con el tráfico podemos conseguir rentabilizar un blog. Pero en el caso de un blog de empresa lo que nos interesa es atraer a futuros clientes y conseguir estar en su cabeza, lo que solo se consigue con trabajo y dedicación. Pongamos un ejemplo: has llegado hasta aquí, una empresa de marketing y diseño web, porque buscabas cómo monetizar tu blog. Has leído nuestro artículo, que te ha aportado unas nociones básicas de cómo comenzar este nuevo proyecto, pero te has dado cuenta de que tu página web necesita implementar unos cambios en el diseño para poder albergar ese blog que tanto necesitas. Esa oportunidad de colaboración quizá no hubiera existido de no existir este artículo. Un ejemplo más con un producto en lugar de un servicio. Teletrabajas desde hace un año y te has dado cuenta de que al final de la jornada te encuentras cansado y tu vista empeora. Buscas en google algunos de los síntomas y aterrizas en el blog de una óptica que te habla de fatiga visual. Entre los remedios para evitarla están unas gotas para los ojos que se venden en la propia página web. Estás a un solo click de solucionar tu problema y ha sido todo gracias al blog. No es que cada vez que una persona lea el blog de tu empresa tu ingreses un euro más, es que es una ventana perfecta para que el mundo te conozca y para encontrar tu sitio en él. Una fórmula para mejorar tu imagen de marca, para aportar contenido a la comunidad y para que esos potenciales clientes vean en ti la solución a sus problemas.  Fotografía principal: Anomaly  
¿Hay vida fuera de la red? 3.800 millones de personas usan las redes sociales. Este dato debería ser más que suficiente para convencernos de la importancia de enfocar nuestra estrategia digital a las redes sociales, pero aún hay más.  Los cambios en los hábitos de los usuarios, hacen que el plano digital evolucione constantemente, por lo que nuestra estrategia debe adaptarse de acuerdo a los mismos. En el 2020 WhatsApp se posicionó como la tercera red social con más usuarios del mundo, solo superada por Facebook y YouTube, dejando claro que no debería ser ignorada  En febrero de 2020 ya contaba con más de 2000 millones de usuarios según datos de la propia aplicación de mensajería y es una herramienta que usamos a diario y en numerosas ocasiones. Se utiliza para hablar con la familia, enviarle memes a los amigos y en algunos casos, hasta como línea de comunicación para temas laborales.  Contra lo que muchos puedan pensar en un inicio, Whatsapp puede ser mucho más que una simple aplicación de mensajería instantánea. Su utilidad llega mucho más allá y puede ser una herramienta de marketing tan eficaz como pueden ser aplicaciones como Pinterest o Tik Tok. Respuestas automáticas, listas de difusión, perfiles de empresa… Las posibilidades que nos ofrece Whatsapp son más de las que pueda parecer y hasta se ha creado una aplicación paralela con la que manejarlo de una manera mucho más sencilla, su versión Business. Qué es Whatsapp Business Si quieres hacer que la comunicación de tu empresa con sus clientes resulte más sencilla, Whatsapp creó una aplicación gratuita diseñada para pequeñas empresas y negocios. La idea es facilitar la comunicación y la promoción de productos y servicios, además de ayudar en el proceso de compra porque tiene incorporadas herramientas para automatizar, organizar y responder mensajes.  ¿Qué posibilidades te ofrece tu perfil de empresa? Puedes publicar información de tu negocio como el horario de atención al público o la página web, ofrecer un catálogo de productos, organizar chats y contactos con diferentes etiquetas, configurar respuestas rápidas (mensajes que envías con frecuencia y que te permiten contestar preguntas frecuentes más rápido), y respuestas automáticas, por ejemplo mensajes de bienvenida. Dispone además de acceso a estadísticas de la aplicación que nos permite comprobar si están o no funcionando nuestras acciones, algo fundamental en cualquier estrategia de marketing. Enfocado a empresas más grandes puedes usar la API de WhatsApp Business. KLM, Uber o Booking son algunas de las que han integrado Whatsapp en su campaña de marketing y de atención al cliente.  Cómo podemos usar Whatsapp en marketing Un servicio de atención al cliente directo y personalizado Una de las ventajas de Whatsapp es la personalización que ofrece. Se trata de un medio de comunicación con tus clientes de tú a tú que puede permitirnos ofrecer atención y soporte a los clientes en tiempo real. De esta manera fidelizamos y damos solución de una manera más rápida a nuestros usuarios. Un medio de comunicación  Whatsapp ofrece la posibilidad de hacer llegar promociones, ofertas, novedades o noticias a través de grupos o listas de difusión, lo que podría ser equiparable por ejemplo a una campaña de email marketing pero con una diferencia: la tasa de apertura de Whatsapp marketing es mucho más alta. Piensa que abrimos la aplicación una media de 25 veces al día, así que es complicado que no vean nuestro mensaje si lo enviamos por Whatsapp.  Es un portavoz de tu empresa ideal para comunicarte con clientes habituales y que nos permite aprovecharlo para diferentes tipos de contenido, porque permite mandar desde videos hasta mensajes de texto pasando por pdf, fotos o audios entre otros. Un canal para aumentar el tráfico No solo podemos enviar anuncios vía Whatsapp, sino que podemos usarlo como un medio para generar tráfico a otros medios, como el blog de nuestra página web, por ejemplo. Si ofrecemos contenido relevante y de interés para nuestros usuarios, podremos aumentar el tráfico a nuestra web.  Una forma más de venta Whatsapp te permite adaptar tu catálogo de productos o servicios a la herramienta y desde su implementación, y según datos de WhatsApp, cada mes más de 40 millones de personas los consultan. Los usuarios que entren a un perfil de empresa pueden compartir tanto el catálogo como los productos a golpe de click.  Además, recientemente se ha implementado también el carrito de compra que quiere facilitar el proceso de compra que se realiza a través de la aplicación. Te ponemos un ejemplo de cómo funcionaría. Una pequeña tienda de merchandising de cine y series de Valencia ha colgado su catálogo en Whatsapp. Hemos pasado por su escaparate un domingo y nos hemos enamorado de uno de sus productos, pero el comercio estaba cerrado así que acudimos a su teléfono para consultas vía Whatsapp. Es un medio rápido para comunicarnos con ellos y al llegar a él vemos su catálogo completo y caemos en la tentación añadiendo al carrito un peluche de Baby Yoda, el cartel de la película “El Padrino” y una taza de “ET”. Cuando completamos el pedido le llega como un mensaje único a la empresa con los tres productos, dos más de los que pensábamos comprar al pasar por su escaparate. Cómo comenzar a usar Whatsapp como herramienta de marketing Como ocurre con cualquier estrategia de marketing antes de ponernos en marcha y mandar mensajes a nuestros clientes es importante estudiar no solo a la competencia sino a nuestros propios clientes. ¿Qué podemos ofrecerles que les resulte interesante? No sirve de nada bombardear con mensajes por un canal si el mensaje no está bien dirigido. Una vez claro a quién nos dirigiremos, nos podemos poner manos a la obra siguiendo una serie de pautas: - Establece los objetivos a cumplir. Cada una de las redes sociales con las que trabajemos debe tener objetivos independientes. Tal en Instagram te interesa aumentar tu número de seguidores, en Pinterest aumentar el tráfico a tu página web y en Whatsapp tu objetivo puede ser fidelizar a tus clientes. Piensa en qué quieres conseguir para que tus acciones vayan dirigidas ahí. - Aumenta tu base de datos. Si queremos comunicar mediante Whatsapp tenemos que tener números de teléfono. Podemos trabajar con otras redes sociales para aumentar ese número de datos, pero buscando que sea el cliente quién nos incluya en su lista de contactos. De esta forma la comunicación será más aceptada ya que proviene de alguien que ya conocemos. Una forma de conseguirlo es creando sorteos y promociones solo activas por Whatsapp, por ejemplo. - Planifica tu contenido. Si vamos a usar Whatsapp como medio de comunicación, es importante hacer una pequeña planificación previa de contenidos, al igual que haríamos con cualquier otra red social. Y cuidado, no es bueno excederse en la cantidad. Corremos el peligro de resultar pesados y convertirnos en una cuenta de SPAM de la que todos huyen. - Usa mensajes claros y de consumo rápido. Whatsapp es un medio ideal para el fast content, así que utiliza mensajes sencillos, impactantes y que atrapen, y aléjate de los largos monólogos y los podcast que nadie escuchará. - Utiliza contenido que sea de valor. Si creamos un grupo o una lista de difusión para compartir información debe ser información relevante para el usuario. Si no cumplimos, es probable que terminemos en la lista de bloqueados. Si durante el registro por ejemplo en nuestra web el cliente elige qué temas son de nuestro interés, podemos crear diferentes grupos acordes a esos intereses. Por ejemplo un chat para ofertas y promociones, y otro para noticias y novedades. - La rapidez es vital. Si vas a usar Whatsapp como un medio para mejorar tu atención al cliente piensa que tu respuesta debe ser rápida, aunque sea para contestar que ya estáis estudiando su caso. Piensa que es mensajería instantánea y el cliente reclama celeridad en su uso. Pocas cosas dan tanta rabia como que alguien te deje en visto y no conteste hasta tres días después. - Usa todos los medios en tu mano. Puedes usar no solo los chats para comunicar, sino también el estado de Whatsapp, por ejemplo, o los estados o historias de la aplicación. Una manera más discreta y aún menos invasiva de comunicación.  - Analiza tus resultados. Para saber si es eficaz cualquier acción o campaña en redes sociales, es imprescindible un análisis de sus resultados. Este paso nos dirá qué no funciona para poder cambiarlo y mejorar. Usar un medio que sigue creciendo es una nueva oportunidad. Y si aún te sientes perdido y no tienes claro cómo debe ser tu estrategia a seguir, podemos acompañarte en el camino. Solo tienes que contactar con nosotros para ponernos en marcha y comenzar a sacar el máximo partido a una aplicación tan habitual en nuestro día a día como es el Whatsapp.  Fotografía principal: Dany Zheng 
Juntos. Además de una canción compuesta por Gianni Gastaldo e interpretada por Paloma San Basilio, juntos es también un adverbio. Y un adjetivo. Es un sinónimo de unidos o ligados. Adquiere la esencia de algo cercano, próximo y que funciona a la vez. Y también es la palabra clave que da sentido al smarketing y sobre la que se estructura este tipo de estrategia empresarial que te va ayudar a rentabilizar tu presupuesto. Qué es el smarketing Comenzaremos diciendo que el marketing es un conjunto de estrategias empleadas para la comercialización de un producto y para estimular su demanda. En una empresa, el departamento de marketing tiene como objetivo dar a conocer el producto o servicio para que llegue a los usuarios o posibles compradores. Por otra parte, el de ventas es el departamento encargado de vender diferentes estrategias. Si el marketing es la línea de baldosas amarillas que te lleva a un producto o servicio, las ventas son el amable empleado que abre la puerta y te invita a consumir una copa. Una vez entendidos ambos, podemos decir que el smarketing es la unión del marketing y las ventas. Nace de combinar en inglés “sales” y “marketing” y, bajo esta estructura ambos departamentos deben planificar una estrategia juntos en la que luchar por objetivos comunes. Las acciones que realicen ambos deben tener metas medibles y todos, como un equipo único, serán responsables de los resultados. Es la unión para que la demanda de tu producto fluya y crezca armónicamente. En este concepto se trabaja en equipo para evitar que las posibles ventas, leads o cualquier otro objetivo de nuestra empresa, se pierda por el camino. Si el objetivo se convierte en algo común todo el equipo, sea del departamento que sea, está enfocado hacia el mismo punto. En las organizaciones empresariales clásicas los equipos de marketing y ventas siempre han trabajado por separado, pero remar hacia el mismo sitio y pasarse al trabajo colaborativo tiene muchos beneficios.  Qué aporta a un negocio el smarketing Más y mejores resultados Las empresas que trabajan con smarketing consiguen aumentar el ROI de ambos departamentos, además de incrementar los ingresos del negocio. Las organizaciones con equipos de marketing y ventas alineados consiguen un crecimiento de los ingresos de un 32%. Además, según MarketingProfs, las tasas de ganancias de ventas aumentan un 38% y se mejora la tasa de retención de clientes (un 36% más alta). Más eficacia Al unificar objetivos estos se consiguen de una forma más rápida, lo que aumenta nuestra eficacia como empresa. Si ambos departamentos trabajan juntos se evitan pérdidas de tiempo o duplicidades, y si además utilizan herramientas comunes (por ejemplo el mismo CRM), ahorras en los gastos de la empresa.  Mejora las acciones y nos ayuda a conocer mejor a nuestro público objetivo Dos cabezas piensan más que una, y este tipo de organización que aúna los esfuerzos de dos departamentos nos permite mejorar la percepción que tenemos de nuestros clientes y mejorar por ende las campañas realizadas. Las acciones son más medibles Algo vital en cualquier estrategia, sea de contenidos, de marketing o de ventas, es la medición de las acciones realizadas. El smarketing favorece las mediciones de las acciones y facilita que comprendas qué resulta más eficaz. Mejora el ambiente de trabajo Numerosos estudios afirman que un buen ambiente laboral mejora la productividad de los empleados. Este tipo de estrategia fomenta el trabajo en equipo, la empatía y genera un ambiente de trabajo saludable, algo fundamental en cualquier empresa.  Cómo integrar el smarketing en nuestra empresa Poner en práctica el smarketing en una empresa puede ser uno de los puntos que cambien el futuro de nuestro negocio. Pero ¿cómo podemos comenzar a integrarlo? Lo primero y principal es tener en cuenta que necesitamos una planificación como con cualquier otra estrategia. Rodearnos de expertos en la materia puede ser vital a la hora de implantar una nueva mecánica en nuestro organigrama de trabajo, pero hay unos puntos clave a seguir que podemos resumir de forma breve. - Unifica los objetivos. Es vital para comenzar que el equipo tenga en todo momento claro cuáles son los objetivos a conseguir. Tener las metas claras y que éstas sean las mismas para todos es un paso fundamental a la hora de integrar el smarketing en nuestro negocio. - Promueve una comunicación abierta. Para conseguir una integración de ambos departamentos es imprescindible la comunicación. Una pareja que no se habla no llegará muy lejos y aquí ocurre lo mismo. Si queremos que este “matrimonio” sea feliz y duradero es imprescindible una comunicación abierta y constante en el equipo. - Unifica las herramientas y conceptos utilizados. Dice el refrán que “cada maestrillo tiene su librillo”, pero en nuestro caso el libro a usar debe ser el mismo. Si todo el equipo, pertenezca al departamento que pertenezca, utiliza las mismas herramientas y habla el mismo lenguaje se facilita el acceso y gestión de la información, se ahorrarán tiempos, se evitan confusiones y se mejoran los resultados. Implementar por ejemplo una herramienta de CRM común a ambos departamentos, es una fórmula perfecta para ello. También hay que tener en cuenta que los datos usados y los KPI deberán ser los mismos para ambos departamentos con el fin de poder comprobar los resultados conjuntos. - Evalúa los resultados. En este punto entra en juego la revisión periódica de los resultados obtenidos que nos permite trabajar la motivación del equipo (celebrando los éxitos de las campañas) y las áreas de mejora de una forma más ordenada (evaluando de forma más objetiva los errores). Es imprescindible para ello que se realicen reuniones en las que analizar dichos resultados y establecer nuevos objetivos. Cuando Steve Jobs presentó el primer iPhone lo hizo diciendo una frase: “Hagamos historia”. Con el smarketing nosotros también podemos hacer historia en nuestro negocio, pero juntos. Esa palabra es sin lugar a duda la clave para llevar a cabo esta estrategia.  Fotografía principal: Janis Rozenfelds          
Encontrarnos por casualidad y recibir el flechazo como en las comedias románticas es algo que, en el marketing, ha pasado de moda. Las empresas ya no esperan que choquemos por casualidad con sus productos, sino que buscan la forma de llegar a nosotros y enamorarnos usando el mejor camino posible. El marketing contextual es uno de esos caminos y te contamos en qué consiste. Qué es el marketing contextual Según Philip Kotler, “el marketing es un proceso social a través del cual las personas y grupos satisfacen sus deseos y necesidades”. El marketing contextual busca satisfacer esas demandas, pero en un momento determinado, aprovechando la información y los datos de los que disponemos.  Centra su trabajo en desarrollar acciones en tiempo real que funcionan en base al contexto del que percibirá esa acción. Con contexto nos referimos al momento del día, el clima, la localización de esa persona o su perfil mismo de consumidor. Es decir: buscamos llamar la atención de un cliente en un determinado momento. La idea es crear una estrategia de marketing que “abrace” al cliente y se aleje de la publicidad invasiva y que sea lo más personalizada posible sin que él se de cuenta. En lugar de lanzar mil balas con una ametralladora sin mirilla y lograr impactar una única vez, usaremos un rifle de francotirador para disparar las menores balas posibles consiguiendo mejores resultados. Con el marketing contextual afinamos ese tiro consiguiendo un mensaje más eficaz. Buscamos el contenido adecuado para las personas adecuadas y en el momento adecuado. Una de las características del marketing contextual es que usa la personalización de las campañas, lo que aumenta los resultados. Saber exactamente a quién hablas y qué necesita es la piedra angular de ese contexto que da sentido a este tipo de marketing.  Más allá de poner el nombre del destinatario en una campaña de email marketing hablamos de personalizar la campaña para que se dirija a él y a lo que necesita, como si fuera un anuncio salido de Minority Report. Usar sus canales favoritos de comunicación, ofrecer soluciones a sus problemas o dirigirnos a esa persona, puede convertirse en todo un arte y es imprescindible cuando hablamos de marketing contextual. Diferencias con el inbound marketing  Es fácil confundir el inbound marketing con el marketing contextual, así que antes de seguir te explicaremos qué es el primero para que no lo confundas con el segundo.  El inbound marketing está enfocado a la fidelización y la imagen de marca, usando la información de nuestro público objetivo como arma. Cuanto mejor conozcamos a nuestro target, mejor podremos aplicar el marketing hacia ellos para conseguir que se queden con nosotros. El marketing contextual es una acción momentánea que sirve para esa persona en ese momento. Busca maximizar la rentabilidad de la estrategia y no mantenerla en el tiempo como el inbound marketing.  Un ejemplo práctico de marketing contextual Victoria es una mujer de 27 años, soltera y sin hijos, que vive en Madrid en un piso compartido. Trabaja como becaria en un bufete de abogados y en su tiempo libre es una apasionada de la gastronomía, el cine y la música en directo.  Como empresa, no tienes por qué conocer todos estos datos, pero sí descifrar las miguitas de pan digitales que Victoria va dejando. Victoria no tiene planes para el sábado, así que busca en internet algo para hacer ese fin de semana. Encuentra un curso de cocina que guarda como favorito en su ordenador y se va a trabajar. A la hora de la comida abre su cuenta de Instagram y éste, le muestra un anuncio de cursos de cocina. Hace click y lee. Pasan un par de días, y a la hora de la cena entra en una página de recetas y en la parte superior hay un anuncio del curso de cocina. No es que el curso de cocina la persiga, es que aparece cuando ella lo necesita. En este caso práctico el marketing contextual ha llegado en formato de anuncios en diferentes momentos pero puede tratarse de otro tipo de acción, como una campaña en redes sociales con un contenido que nuestra audiencia haya reclamado antes.  Por ejemplo, volvamos al mismo caso del curso de cocina. La empresa que los realiza tiene una cuenta de Instagram y lanza una pregunta en sus stories con dos opciones a elegir en una encuesta rápida. ¿Qué receta preferís, una de galletas navideñas o una de salsas para pasta? Sea cual sea el resultado, la empresa ofrecerá un contenido en su cuenta de Instagram que aporte algo al público en base a esa respuesta, en este caso una receta. De ese contenido surge la oportunidad de anunciar su curso de galletas y dulces navideños o su curso de cocina italiana para dummies en una fecha en que las comidas sociales son frecuentes, como diciembre. Las acciones de marketing contextual no solo se limitan al ámbito digital, sino que se pueden trabajar haciendo una fusión de medios tradicionales con medios digitales, la llamada fusión on/off. Un ejemplo: Victoria finalmente hizo uno de los cursos de cocina de una tienda-taller que está a un par de calles de su camino de vuelta al trabajo. Un mes más tarde, cuando volvía del trabajo caminando, recibió un sms cuando se encontraba cerca de la tienda que le informaba de que empezaban las rebajas en menaje y libros de cocina.  Otro ejemplo más sencillo, es la segmentación en anuncios por código postal. De esta manera esa pequeña pastelería del barrio puede anunciarse solo a clientes que se encuentran cerca de su local lo que facilita una posible compra. Ventajas de utilizar marketing contextual en tus campañas - Al tratarse de un formato adaptado y personalizado al momento que vive nuestro público objetivo, resulta mucho menos invasivo que el marketing estándar.  - Te diriges a clientes potenciales justo cuando están a punto de tomar una decisión de compra, así que aumenta las probabilidades de que se produzca una venta. - Envías el mensaje que necesita el cliente justo cuando lo necesita, así que se trata de una acción de marketing personalizada y que suele responder a una necesidad concreta, el cliente lo percibirá como una solución a su problema. - Al tratarse de anuncios no invasivos que responden a una necesidad del cliente, este tipo de contenido resulta más “amigable”, lo que mejora la percepción que el cliente tiene de la marca, porque busca solucionar su problema y no “venderle” sin más. Cómo incluir el marketing contextual en mi estrategia digital El CEO de la consultora Edelman, aseguraba a la CNBC que “las marcas necesitan encontrar soluciones en lugar de vender imagen. Deben ser tangibles y rápidas, no genéricas y conceptuales”. Para conseguirlo, los datos resultan imprescindibles. Se trata de entender cómo vive tu target.  Para poder incluir el marketing contextual dentro de nuestra estrategia, necesitamos seguir varios pasos: -Entender nuestro target. Es imprescindible para cualquier estrategia de contenido que sepamos a quién nos dirigimos porque no comunicaremos de igual manera a gamers de 17 años que a sus padres o abuelos.  -Implementar herramientas para extraer los datos y personalizar las acciones. Puedes usar big data, CRM y CMS e incluso usar los datos que pueden extraerse de campañas de redes sociales. Lo ideal es que las herramientas que utilices vayan aprendiendo por sí solas gracias al machine learning para que simplifiquen el trabajo y lo mejoren con el paso del tiempo. -Crear la estrategia de contenidos. Una vez que tengamos recabados todos los datos, crearemos la estrategia de contenidos como en cualquier otro tipo de acción de marketing, solo que teniendo en cuenta ese contexto sobre el que vamos a trabajar y realizando la personalización de las acciones. -Utilizar herramientas para medir los resultados. Como en cualquier acción es vital que el trabajo no termine con el anuncio o campaña, sino que se realice un informe de resultados que nos ayude a mejorar en futuras acciones. Según el Foro Económico Mundial se generan más de 44 zettabytes cada día en la red, y esos datos reflejan el entorno de una persona. Sus redes sociales, lo que busca en internet, sus intereses. Todo es transformable a datos. Para poder manejarlos necesitamos hacer uso de herramientas de análisis de datos y segmentación, además de contar con el conocimiento necesario para usar esos datos y conseguir resultados con nuestras acciones.  Es imprescindible contar con un equipo capaz de manejar esos datos y redirigir nuestro contenido a la necesidad del cliente, para conseguir que se sienta parte de la marca y no un espectador más destinado a recibir y recibir anuncios en masa que termina desechando sin siquiera discriminarlos. Un equipo de profesionales formados y con experiencia en diferentes estilos de comunicación tanto en social media, uno de los caminos más fértiles para conseguir este tipo de resultados, como en marketing digital.  Un equipo como el nuestro, enfocado a que los resultados sean tan excitantes como el camino para conseguirlos. ¿Hablamos?
Skaters in the road
Agile es un conjunto de metodologías y procesos para el desarrollo de proyectos. Se basa en la flexibilidad y rapidez para adaptarse a los cambios y las condiciones del proyecto, utilizando estos cambios como ventaja. Los proyectos son divididos en pequeñas fases que tienen que finalizarse y entregarse en cortos espacios de tiempo, unido a una continua reevaluación y adaptación de los planes. Surge como una revolución en los años 90 frente a los modelos tradicionales de gestión de  proyectos. El sector informático creó este modelo con el objetivo de mejorar los procesos de desarrollo de software. Los buenos resultados, desde su inicio, han hecho que Agile se haya ido adoptando por otros sectores.   Su nombre se debe precisamente, a lo que buscaban estos revolucionarios: la máxima agilidad y eficiencia posible en los caminos de gestión, que parecían atascados en largos procesos que no les permitían avanzar con paso firme o reaccionar ante posibles cambios. Las fases cortas de trabajo van unidas a entregas parciales, por lo que las acumulaciones de trabajo y las horas extra a finales de mes...no se llevan bien con la metodología Agile. Este modo de trabajar ha sido adoptado tanto por “startups” como por grandes empresas. Como explica el dicho atribuido al emperador romano Julio César, “Divide et impera”, divide y vencerás. Manifiesto Agile En este manifiesto creado por un grupo de trabajo liderado por Kent Beck en 2001 se resumen los principios sobre los que se basan todas las metodologías Agile. La mayor prioridad es satisfacer al cliente a través de entregas tempranas y continuas de productos que satisfagan una necesidad. Los requisitos son cambiantes, y deben ser aprovechados para ofrecer una ventaja competitiva al cliente. Se realizarán entregas frecuentes, semanalmente, ya que la división del trabajo permite ejecutarlo de esta manera. Es necesario el trabajo conjunto diario entre la empresa cliente y los desarrolladores, con el objetivo de ir midiendo los progresos. Los proyectos se desarrollan en torno a individuos motivados. La metodología se basa en equipos multifuncionales y auto-organizados, lo que debe permitir acabar con el trabajo de despachos, en referencia a las órdenes desde arriba sin estar en contacto directo con el proyecto. La comunicación más efectiva entre los miembros de un equipo es cara a cara. Son muy importantes las reuniones periódicas con los colaboradores y los clientes. El producto acabado es el único proyecto que vale. Pero ello no quita que haya que utilizar un lenguaje sencillo para informar al cliente de las evoluciones durante el proceso. Agile necesita del desarrollo sostenible. No se trata de trabajar, sino de alcanzar el producto. Es adecuado mantener un ritmo constante a lo largo de los procesos, más que trabajar horas de más. La excelencia técnica y el diseño facilitan el trabajo ágil. Es importante que aunque no lo tengamos decidido desde el primer momento, exista una calidad patente en el diseño. La simplicidad es esencial. No son necesarios instrumentos sofisticados para gestionar el producto, más vale hacerlo de manera sencilla; lo que facilitará igualmente la comunicación con el cliente. La autogestión es muy importante. Por norma general los equipos trabajan mejor y más motivados cuando se sienten responsables de su proyecto. Las circunstancias cambiantes y el trabajo a intervalos regulares, permite que los equipos se adapten y reflexionen sobre cómo ser más productivos o efectivos. Las metodologías Agile más importantes son Scrum, Kanban, Crystal Clear y Extreme Programming, entre otras. Scrum es probablemente la que más éxito está teniendo. ¿Por qué? Porque es la que mejor se adapta a otros sectores distintos al desarrollo de software. Scrum es una metodología Agile utilizada para reducir los riesgos en la realización de un proyecto. Se basa en el seguimiento diario de los avances, lo que permite una mejora de la comunicación en el equipo y con el cliente. Para ello, en Scrum se trabaja mediante Sprints, que vienen a ser una especie de fases que deben cumplirse en un plazo determinado. Cada Sprint dura un periodo entre una y cuatro semanas y contendrá uno o varios entregables bien definidos, por ejemplo, en un desarrollo de Branding podríamos tener varios sprints (plataforma de marca, naming, identidad visual, manual de marca, piezas y AAFF). Todas las tareas de cada Sprint se definen en el Backlog o Product Backlog, que es una especie de repositorio central donde están cada una de las tareas del proyecto, de principio a fin. Cuando se trabaja con Scrum también se emplean unos roles particulares como por ejemplo: Product Owner: es el representante del negocio e interlocutor del feedback con el cliente. En cada Sprint debe marcar el objetivo acordado para que el producto vaya incrementando su valor. Scrum master: básicamente gestiona los procesos y trata de eliminar los impedimentos que surgen para la entrega del producto. Es el responsable de que Scrum avance. Equipo de desarrollo: profesionales auto-organizados, que trabajan siguiendo cada uno su rol y capaces de generar un incremento del valor sin depender de ayudas externas. Stakeholders: son las personas que tienen las necesidades y deseos comerciales, es decir las que finalmente proponen los requisitos que deben cumplirse. Agile para agencias de marketing El sector del marketing ha sido tradicionalmente considerado como caótico, debido quizás a que la metodología existente es reducida o porque no decirlo, mala. Ello ha generado retrasos en las entregas y problemas entre clientes y agencias. Para reducir estos problemas, se han buscado soluciones como la aplicación de la metodología Agile al mundo del marketing digital, aunque sea algo reciente. Si que es cierto, que el mundo del diseño lleva más tiempo aplicando estas metodologías para el desarrollo de UX/UI o experiencia del usuario. Al ser un apartado muy cercano, creo que el diseño ha sido la puerta de entrada para que la metodología Agile se haya extendido hacia el marketing digital. Existen una serie de procesos de Agile que adoptados por las agencias de marketing, aumentan la productividad, así como el compromiso de los profesionales implicados en el proyecto. La aplicación de esta metodología tiene ventajas reales en la creación del plan de marketing anual, en la elaboración de un social media plan o en la ejecución de tareas y proyectos con entrega marcada en el tiempo. ¿Por qué? Porque por ejemplo, si el cliente solicita algún tipo de cambio, el equipo estará preparado para realizarlo durante la marcha, no sobre proyecto terminado. La planificación de los Sprints, ofrece la continua posibilidad de adaptación y mejora a las adversidades del proyecto. Las reuniones diarias, de 15 minutos, ayudan a que el equipo se sincronice y cree un plan dia a dia, evaluando el progreso hacia la meta del Sprint. Si además hacemos una reunión semanal como retrospectiva, se reducirán los posibles errores en el desarrollo y harán  que el equipo funcione como un engranaje perfecto. La utilización de aplicaciones digitales como Asana o Trello, para la gestión de proyectos y procesos es indispensable para un funcionamiento ágil de la agencia. Estas aplicaciones, facilitan que cada miembro del equipo pueda gestionar sus tareas diarias, a su vez, dentro de tableros generales divididos por clientes o por proyectos generales. La aplicación de Agile en agencias de marketing tiene tres grandes ventajas: Mayor satisfacción del cliente: interviene y recibe entregas rápidas y continuas. Reducción de costes: se evitan repeticiones y se pisa sobre seguro. Equipo más feliz y productivo. Cada vez más agencias de marketing utilizan metodologías Agile, puesto que está comprobado que aumentan la productividad y ofrecen resultados contrastados en la captación de leads de valor. Por lo tanto, si todavía no utilizas ninguna de ellas, ¿a qué esperas?   Imagen por Alternate Skate
Skate boarding trick
Desde hace algún tiempo habrás oido hablar de una nueva red social llamada Snapchat que ha cambiado las reglas de la comunicación que existían hasta el momento. Desde su creación en el año 2011 su popularidad ha ido en aumento, y a día de hoy podemos decir que se ha convertido en un rival digno de otros grandes como Twitter o Instagram. Lo interesante de esta red social es la ventana de oportunidades que ha abierto para el marketing digital de las empresas. Una vez leas este artículo vas a cambiar tu visión sobre Snapchat, por fin vas a desterrar esa imagen de red social enfocada a los más jóvenes y vas a verla como una herramienta de comunicación fundamental para tu empresa.   ¿Qué es Snapchat y cómo funciona? Antes de abordar el grueso de este artículo, cómo incluir Snapchat en tu estrategia digital, hay que conocer bien las características que la diferencian de sus competidores y qué funciones nos pueden ser útiles. Pionera en una nueva forma de comunicación que se basa en la fugacidad de los mensajes, Snapchat ha conseguido un gran éxito con un formato de mensajería simple y dinámico que permite el envío de videos y fotos que solo podrán ser vistos por un tiempo limitado y que pasado ese tiempo serán eliminados.  Existen dos canales de comunicación, uno privado mediante el cual solo podrán ver tus “snaps" (término con el que se conocen los mensajes que se envían a través de esta red social) aquellos contactos a los que tu decidas enviárselo con una duración por mensaje de 1 a 10 segundos, y uno público conocido como “Historia” que verán todos tus contactos y que se borran en 24 horas. Ambos canales pueden ser herramientas muy utiles para las empresas, ya que cada uno puede cumplir una función, uno para una atención directa con el cliente y otro abierto para una comunicación más general.  Además de los dos principales ya mencionados, Snapchat incluyó un apartado llamado “Discover” dedicado íntegramente para publicidad de marcas. El precio de este espacio es bastante elevado pero el alcance que tiene es enorme, por lo que esta opción queda relegada para compañías que puedan realizar un gran desembolso. Como dato curioso Snapchat ha lanzado al mercado unas gafas de sol denominadas "Spectacles" que incluyen unas camaras para poder grabar y subir directamente estos videos a tu historia, es un gadget que solo funciona con esta red social y que está ganando muchos adeptos en Estados Unidos. Su diseño excéntrico y atrevido las hace un accesorio imprescindible para los amantes del retro y de Snapchat. ¿Te imaginas cubrir los eventos de tu empresa portando estas gafas? Apúntalo, porque podría convertirse en el siguiente objeto de deseo para los community managers. Gafas de sol "Spectacles"    Snapchat tiene un amplio abanico de posibilidades a la hora de publicitar una empresa. Tan solo necesitarás una buena planificación y conocer algunos trucos que te vamos a contar a continuación. ¿Cómo planificar una estrategia digital en esta red social? Hay tres reglas que debes tener en cuenta a la hora de comenzar con la planificación de tu estrategia digital en Snapchat: 1.- La publicidad consentida por los usuarios es la más eficaz a la hora de conseguir cambios en la actitud de compra del consumidor, tal y como indican numerosos estudios. Una compañía que acerque su producto al público a través de canales no persuasivos y que este, de forma inconsciente, acceda a consumir el contenido publicitario, tiene el éxito asegurado. 2.- El storytelling publicitario está de moda. Cuenta una historia para vender tu producto, conseguirás llegar al público involucrándolo en la historia y creando sentimientos hacia la marca. Snapchat fundamenta su comunicación en la narración de historias, aprovéchalo. 3.- Vivimos en una sociedad impaciente, en la que la inmediatez es una característica que prima en todos los aspectos de la vida. Si queremos algo, lo queremos ya y acudimos a canales online y envíos express para conseguirlo. En Snapchat la inmediatez juega un papel fundamental, debido a la transitoriedad de los mensajes. Si lo utilizas de forma coherente conseguirás mantener a tu público activo en la red social, y alimentarás su interés por conocer más contenido. Teniendo en cuenta estas tres reglas de comunicación, llega el momento de ponerse manos a la obra. Puedes incluir Snapchat en tu estrategia digital siempre y cuando sea acorde a tu público objetivo, es decir, si tu producto está enfocado para un consumidor de entre 15 y 35 años esta es tu red social. Siempre debe ser un complemento en tu estrategia, porque lo que más gusta es encontrarse ante un contenido transmedia, es decir, que cada red social añada valor a tu historia de marca y que los usuarios de una se muevan a otra para conocer más. Snapchat tiene que cumplir una función dentro de tu estrategia y dadas las características que la hacen diferente al resto, esta debe ser la de mantener el contacto directo y cercano con el público, y la creación de una comunidad fiel a tu marca. ¿Cómo conseguirlo?  1.- Creando filtros personalizados para tu marca. Puedes utilizar esta opción en días señalados como San Valentin o Fin de año, consiguiendo que de forma inconsciente tu marca forme parte de la vida de las personas. Además al compartir este contenido, consigues que alcance ya no solo a tu público actual, sino a futuros clientes.   2.- Lanzando ofertas. Jugando con el concepto de la inmediatez puedes crear promociones, tanto de forma privada como a todos tus seguidores, que tan solo dispondrán de un tiempo limitado para su utilización, consiguiendo dirigirlos al punto de venta y por ende a la compra final.   3.- Creando un canal de atención al cliente vía Snapchat. Rompe las barreras que muchas veces se crean entre consumidores y empresa y humaniza tu marca con un contacto directo. Haz conocedor a tu público de lo valiosa que es su opinión y un participante más de la dinámica de tu empresa. Crea comunidad.   4.- Utilizando a los Snapchatters.  Al igual que en el resto de redes sociales, Snapchat tiene un ejército de influencers muy potentes que conseguirán aumentar tus ventas con tan solo una recomendación de tu producto. Está probado que el consumidor es más influenciable por una recomendación de compra que por un anuncio. En este video encontrarás más ejemplos de las mejores prácticas, otros tips y hacks para sacar el máximo provecho de Snapchat: Seguro que después de conocer todas estas razones Snapchat se convertirá en una herramienta fundamental dentro de tu estrategia digital.  ¡Síguenos en Snapchat!      Fotografía principal: Dylan Nolte
Cómo sacarle el mayor rendimiento a tus Facebook Ads
La balanza en el mundo del marketing online se va inclinando poco a poco hacia el lado de los Facebook Ads. Cada vez las empresas invierten más dinero en ellos y los tienen más en cuenta a la hora de proyectar sus negocios, ya sea para convertir la inversión en ventas o en reputacion online. Facebook lo sabe y no para de ofrecer mejoras en su servicio de Ads, con nuevos displays de anuncios y nuevas formas de llegar al objetivo. Pero como en las grandes batallas, para ganar hace falta tener una buena estrategia. Una estrategia que nos permita sacarle el mayor rendimiento a cada euro invertido en Facebook y que sintamos que merece la pena gastarlo. Aquí algunas ideas para conseguir que tu estrategia de sus frutos.  Renueva tus anuncios Lo normal es que no todos tus anuncios funcionen por igual. Algunos triunfarán mucho y otros apenas tendrán éxito. Pero hasta los mejores se merecen un descanso. No dejes un anuncio indefinidamente activo por muy bien que haya funcionado. Es igual que los anuncios de la TV, al final la gente se cansa de ver el mismo anuncio de colonia en Navidad. Aprovecha para aprender de él y analiza por qué ese anuncio ha funcionado mejor para poder replicar el éxito con los siguientes. Lo ideal es cambiar el 90% de tus anuncios una vez al mes y refrescar tu impacto en las masas.  Utiliza varios displays No solo de imágenes vive Facebook. Experimenta con el formato de tus anuncios. Prueba a poner un vídeo de menos de 30 segundos, o un carrusel de imágenes, incluso un gif animado. La peculiaridad del formato no solo puede atraer la atención del público objetivo sino que puede hacer que los usuarios compartan tu anuncio, y eso puede significar el éxito total. También existen formatos para captar datos de posibles clientes llamados Leads. Crea un buen formulario de recogida de datos y ofrece algo a cambio. Seguro que atraes a más gente que nunca. Varios diseños para un mismo objetivo ¿No te decides en cuanto al diseño de tu Facebook Ad? Pues utiliza varios. Coge la misma idea y hazle pequeños cambios. Cambia el color, el texto, la llamada a la acción... haz múltiples combinaciones y analiza los datos. La siguiente ocasión que renueves los anuncios, fíjate en las estadísticas. Seguro que te guían para que esta vez tengas claro como tiene que ser el diseño de tu Ad. Consejo: Combina el mismo texto con varias imágenes y colores. Siempre hay una combinación que destaca sobre las demás. Segmenta la audiencia Facebook te da todas las herramientas para que tu publicidad llegue a tu público objetivo y no se convierta en mero "buzoneo". Bucea en las opciones de segmentación para no malgastar tu dinero. Puedes hacer que tu anuncio solo salga en determinadas comunidades autonómas. O que solo se muestre a un género de determinado rango de edad. Sería como llevarle publidad de una pizzeria en mano a un universitario de 20 años que vive en un piso compartido. Aciertas seguro. Diseño impactante No pongas fotos aburridas o de banco de imágenes baratos. Sé creativo y sácale más partido. A diario se publican en Facebook millones de fotos por minuto. Si la tuya no impacta a simple viste se perderá para siempre en el abismo del timeline. Es tu carta de presentación y combiene que sea única. Intenta no poner demasiado texto encima de la imagen o Facebook te lo rechazará. Estudia a tu competencia y ofrece exactamente lo contrario que ellos visualmente. Atrévete a innovar y si no funciona renuévalo. Mide, compara y desecha Tienes que dedicarle tiempo a estudiar los datos. Si has oido alguna vez en tu vida las palabras "Big Data", esto es lo más cerca que podrás estarlo nunca. Analiza a fondo que ha fallado y en que has acertado. Lleva tus datos a un documento y estúdialos. Compara cada mes todos los datos de tus campañas: los Me Gusta, las bajas, el alcance, los comentarios, las veces que se han compartido. Y si tu inversión genera ingresos, reinvierte. Mucha gente para de hacer Facebook Ads en cuanto nota una mínima mejoría, pero la clave del éxito en este campo es que nadie te pierda de vista. Ser constante y optimizar al máximo cada euro de tu inversión.   Fotografía principal: Chien Nguyen Minh