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16/09/2016
Dentro del panorama televisivo de hace 10 años era casi impensable que una serie de éxito pudiera tratar sobre uno de los gremios más estigmatizados de los últimos años: los informáticos. Desde fuera del gremio, la figura de un informático siempre ha sido idealizada como la de una persona solitaria, rara, metódica, asocial y, porque no decirlo, feo. Sin paños calientes. Creo que lo más aproximado sería el informático de Jurassic Park. Pero desde hace unos años,  esta imagen ha ido cambiado y el prototipo de informático se ha convertido en otra cosa. Desde un triunfador hasta un parásito social, pasando por un montón de variantes. Lo mismo puede ser un empresario de éxito que un hacker de Anonymus. O las dos cosas a la vez. El caso es que los canales de tele americanos se han dado cuenta de que este gremio es tan interesante como cualquier otro (o más) y había cambiado lo suficiente como para dedicarle una serie de calidad. Pero ¿se ajustan las series de informáticos a la realidad? Comparemos.   1.- The IT Crow. De origen inglés, en esta comedia vemos cómo es el departamento informático de una gran empresa: dos tipos trabajando en un sótano sin ningún tipo de contacto con el resto de la plantilla. Son el último mono pero han creado su propio mundo en el sótano y disfrutan con sus rarezas. La realidad: (Casi) ninguna empresa margina de esa forma a su departamento informático, porque depende directamente de él. Pero sí que es cierto que a algunos informáticos les gustar tener su espacio bien definido y organizarlo a su manera, siendo muy quisquillosos a la hora de que los demás lo respeten.   2.- Halt and Catch Fire Inspirada en hechos reales, esta serie americana cuenta la historia de los inicios de la industria informática en el Silicon Prairie de Texas, con su punto fuerte en el desarrollo de los primeros ordenadores personales allá por 1983. La realidad: En esta serie vemos que ser informático es muy duro. Horas y horas de desarrollo, sin dormir, con muchas exigencias para acabar los proyectos. Nada que no sepamos los que pertenecemos al gremio. Pero también nos transmite la idea de que triunfar y ser un pionero en este mundo es relativamente fácil, cuando en realidad llegar a la cima y tener éxito en el mundo de la informática es realmente complicado. Sobre todo si tienes menos dinero que el cuñado de Rocky Balboa. 3.- Sillicon Valley Esta comedia nos cuenta las andanzas de unos informáticos actuales en el mundo de las startups del valle más famoso de los EEUU. Las dificultades sociales y económicas de unas personas nada preparadas para los negocios pero sí para la informática, son el eje central de esta serie que actualmente es uno de los buques insignia del canal HBO. La realidad: No todos los informáticos son tan parásitos sociales y tienen tantísimas rarezas como los que forman esta cuadrilla, pero la realidad es que la inmensa mayoría no están preparados para triunfar a gran escala, cosa que con algo de suerte en Sillicon Valley puedes conseguir. Hacer una app, encontrar financiación y petarlo en San Francisco es un sueño que muchos consiguen. Pero también muchos se quedan en el camino por sus nefastas dotes sociales y de empatía hacia las personas que pertenecen a su gremio. 4.- Mr. Robot Esta gran serie nos cuenta la vida de un informático anclado en el servicio técnico de una multinacional. Su trabajo le aburre, le atormenta y le asquea. Pero cuando llega a casa, sus dotes informáticas cruzan al lado oscuro de la red para aprovecharlas en algo más importante que pasa solo en torno a su habitación. La realidad: Por desgracia muchos informáticos van poco a poco recluyéndose en su propio mundo hasta perder por completo la vida social. Desde su ordenador son capaces de hacer prácticamente cualquier cosa, pero algunos deciden hacer el bien. No todos los hackers son malos, como se lleva creyendo toda la vida, algunos se dedican a reventar cuentas de captación de ISIS o a destapar a pederastas y entregarles los datos a la policía. 5.- Big Bang Theory Sabemos que sus protagonistas nos son exactamente informáticos al 100%, pero como si lo fueran. Su mundo friki gira completamente en torno a internet, lo dominan, y quedarse sin conexión para ellos es una verdadera tortura. La realidad: Dependemos de internet. Y cada día más. Lo que les pasa a los protas de la serie nos pasa a todos. Ya no sabemos vivir sin wi-fi o 4G. Además este perfil de informático que vemos en la serie tiene un lado bueno: tus conocimientos sobre ordenadores te pueden acercar a la vecina buenorra de enfrente. “El amigo informático” que dirían en La Hora Chanante. En resumen, el mundo de los informáticos ha cambiado mucho en poco tiempo. Ahora un informático puede tener tanto o más éxito que una estrella de rock, ser la piedra angular de una empresa y utilizar sus conocimientos para mejorar su estatus social. El informático de Jurassic Park se ha extinguido para siempre.
Iliustración "slow and steady wins"
06/04/2015
Hace unos años nació en Italia un movimiento muy interesante llamado Slow Food, que, en contra de la cultura Fast Food, promueve el disfrute de los productos regionales y las comidas tradicionales, cuyos ingredientes en muchas ocasiones se cultivan de forma respetuosa con el medio ambiente. Esto sucedió en protesta por la apertura de una franquicia de McDonald's en la Piazza di Spagna (Roma). Rápidamente este movimiento fue calando en distintos sectores, creándose lo que se conoce como la Filosofía Slow o Movimiento Slow, que propone tomar el control del tiempo, más que someterse a su tiranía, algo a lo que todos estamos expuestos en esta época. Esta tendencia de pensamiento llega al diseño, con el nombre de Slow Design, destacando los beneficios de hacer las cosas más despacio y sobre todo con más visión de futuro. Hacer algo más rápido no significa necesariamente que esté mejor hecho. El diseño es un proceso mental que se traslada a la práctica mediante las herramientas que todos conocemos. Dedicarle el tiempo suficiente a la primera fase hace que el resultado sea mucho mejor, así como acortar en el tiempo la segunda, por lo que hacer las cosas con calma y cariño no es sinónimo de hacerlas más despacio.   Otro ejemplo de mayor eficacia es tener filtros y debates internos en un estudio de diseño, lo que ayuda a presentar al cliente trabajos mucho más potentes.    Principales características del Slow Design · Holístico: Teniendo en cuenta tantos factores relevantes a corto y largo plazo como sea posible. · Sostenible: Teniendo en cuenta los impactos desde su creación y reduciendo el daño en su entorno tanto como sea posible. · Elegante: Mediante la búsqueda de las soluciones más simples y concisas que proporcionen los resultados deseados. · Adaptado: La creación de soluciones específicas que se adapten a una situación particular. · Demócrata: Mantener el proceso y los resultados accesibles a los que lo utilizan, incluidos los no profesionales. · Adaptable: Desarrollo de soluciones que continuarán evolucionando con el tiempo o que pueden ser modificados según sea necesario. · Durable: Haciendo que las soluciones seguras se puedan mantener en el tiempo y reducir al mínimo la necesidad de reparaciones o reemplazo. · No es tóxico: Eliminación de sustancias y procesos contaminantes o tóxicos. · Eficiente: Minimizando las pérdidas de tiempo, mano de obra, energía y recursos físicos.   Aunque el Slow Design Diseño es todavía un concepto relativamente nuevo, podría evolucionar en las siguientes maneras: · Largos procesos de diseño con más tiempo para la investigación, la contemplación y las pruebas de impacto en la vida real · Utilización de materiales y tecnologías locales, con diseños que apoyen las industrias locales, talleres y artesanos. · Diseños que tengan en cuenta la cultura local o regional. · Diseños que estudien los ciclos de tiempo naturales. · Diseños que tengan en cuenta los beneficios de la psicología positiva.   Todo esto no significa que el resultado del trabajo esté relacionado únicamente con el tiempo invertido, se trata de cuidar la metodología, estudiar la competencia, buscar referencias y pensar a largo plazo. En definitiva el proceso de creación hay que disfrutarlo, tanto por parte del estudio, como por parte del cliente.