Cómo funciona el algoritmo de LinkedIn

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Laura Vilchez
· 11/01/2019

“LinkedIn es una red para profesionales, LinkedIn es aburrido, LinkedIn no es una buena herramienta de promoción”¿Cuántas veces has escuchado alguna de estas frases? y lo más importante ¿tienen razón?

España aún es un mercado por descubrir para la compañía estadounidense que desde su desembarco en 2012 ha ido ganando usuarios hasta conseguir un puesto de honor en el mundillo de las redes sociales. Un año después de su lanzamiento, LinkedIn reunía a 3 millones de usuarios en nuestro país, y 200 millones en todo el mundo. Nada que ver con los datos con los que cerraron en 2018 donde el número de usuarios españoles llegaba a los 10 millones, y 500 millones a nivel mundial.

Sin duda, la adquisición de la compañía por parte de Microsoft le dio el empujón que necesitaba para despegar en todo el mundo. A día de hoy se ha convertido en una de las redes sociales con más peso en España donde ha despertado el interés de empresas y profesionales independientes para incluirla en su estrategia de marketing utilizándola como herramienta de promoción. Pero, ¿cómo funciona realmente esta plataforma?¿Qué contenido funciona mejor?

En este artículo vamos a explicar el algoritmo de LinkedIn y qué contenido postear para conseguir viralizarlo.

Para diferenciar el contenido relevante del que no lo es, LinkedIn utiliza filtros de spam y gracias a ellos es capaz de determinar a cuánta gente se le muestra el contenido, dónde se muestra o si directamente pasa a ser considerado como spam, cayendo en el olvido.

En el siguiente gráfico creado por Hootsuite, se explica claramente cómo funciona el proceso de revisión de contenidos del algoritmo de Linkedin. No te preocupes si los diagramas no son tu fuerte, te lo explicamos a continuación. 

 

La secuencia de revisión de contenidos en LinkedIn

 

1. Publicación de contenido y primer filtro

El primero de los filtros que pasa nuestro contenido cuando publicamos en Linkedin corre a cargo de un bot que se encarga de categorizarlo una vez hemos dado al botón de “Publicar”. Las tres opciones existentes son: spam, baja calidad y autorizado.

A simple vista puede parecer muy drástico, ya que hay dos que parecen malos y uno bueno. Pero no te preocupes si a tu contenido se le ha asignado la etiqueta de “baja calidad” ya que es posible que después de pasar otros filtros consiga la etiqueta de “autorizado”.

 

2. Medición del engagement en el feed y segundo filtro

Cuando nuestro contenido ya lleva publicado unas horas, se lleva a cabo este análisis. Para conseguir la tasa engagement, Linkedin mide el número de recomendaciones, comentarios y compartidos que ha tenido nuestra publicación en ese rato. Aquí lo que cuenta es el potencial de atracción de tu contenido a corto plazo. Cuanto más atraiga a simple vista, mejor.

 

3. Filtro de viralización automático

Si tu contenido ha tenido buen engagement en un primer momento, el algoritmo pasa a determinar la relevancia y la utilidad real de tu publicación para los usuarios. Para esto tiene en cuenta otros parámetros distintos al engagement, como por ejemplo los usuarios que han sido alcanzados por esta publicación, las conexiones que tienen con tu perfil y el contenido posteado con anterioridad en tu feed. Otro dato importante es el grado de relevancia en la red de las personas que interactúan con tu publicación.

Existen los llamados “prescriptores”, personas con un alto número de contactos de gran calidad dentro de la red. Si varios de ellos interactuan con tu contenído es mucho más fácil que pases todas las mediciones de Linkedin y que tu contenido contenido se catapulte a lo alto del feed.

Con esta medición, LinkedIn busca evitar publicaciones de tipo spam o “sospechosas” que son promocionadas gracias a bots o a técnicas consideradas ilegales por la plataforma.

Si el contenido es etiquetado como “sospechoso” no será eliminado, sino que pasaría a mostrarse en la cola del feed o con una menor frecuencia. Ante esta situación, el contenido queda en manos de los usuarios ya que de ellos depende eliminar esa etiqueta y que tu contenido pase a ser “autorizado”.

 

4. Revisión a manos del equipo humano

A diferencia de otros algoritmos, en LinkedIn no todo queda en mano de los bots sino que el criterio humano es determinante para que un contenido consiga el éxito que buscamos. Personal humano de la plataforma se encarga en última instancia de comprobar si tras un periodo de tiempo tu contenido es lo suficientemente bueno como para continuar mostrándolo, o por lo contrario pasa al lado oscuro del feed. Un contenido excepcional con muy buen engagement real y de gran difusión tiene muchas posibilidades de ser mostrado en el canal propio de LinkedIn. Contenido con un mes de antigüedad puede estar situado en el feed por encima de uno de hace una hora siguiendo este último criterio de selección.

 

Ahora ya conoces cómo funciona el algoritmo, toca ponerse manos a la obra y comenzar a generar y destacar tu contenido en LinkedIn. Sigue las reglas y genera un contenido real, interesante y potencialmente atractivo y puede que la próxima publicación destacada por Linkedin en su canal sea la tuya.

 

Fotografía principal: Beasty
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