Helvetica Wine

Nuestro homenaje a la reina de las tipografías.

Fotografía detalle de la botella de Helvetica Wine
Fotografía de los corchos de Helvetica Wine
Fotografía detalle de la parte trasera de la botella de Helvetica Wine
Fotografía detalle de la cápsula lacrada de Helvetica Wine
Fotografía de la botella de Helvetica Wine sobre una mesa
Fotografía de la botella de Helvetica Wine

Un homenaje a la tipografía más influyente

La tipografía Helvetica es considerada por muchos como la más importante de todos los tiempos, creada en 1957 por Max Miedinger en base a un encargo de Edouard Hoffmann (Fundición Haas) que pretendía modernizar el estilo del tipo sans-serif de esta casa tipográfica. La tipo era Haas Grotesk y se basaba en el Akzidenz Grotesk de la Fundición Berthold de finales del siglo XIX. Miedinger rediseñó la tipografía, convirtiéndola en el "Neue Haas Grotesk".

De 1957 a 1961 la tipografía conserva el nombre del diseño de Miedinger, pero en el momento que la Fundición Stempel adquiere la Fundición Haas (junto con los derechos de los diseños originales), los nuevos dueños (particularmente Walter Cunz) deciden desarrollar una serie completa con diferentes pesos, y de renombrarla como "Helvetica".

Como grandes amantes de la tipografía, desde Wild Wild Web hemos querido hacer un homenaje a esta influyente fuente. Para ello hablamos con la fundición tipográfica Linotype, propietaria de los derechos de la tipografía Helvetica y les presentamos el proyecto, junto con varios prototipos de botellas, en seguida nos dieron luz verde y nos pusimos en marcha.

La elección del vino

La selección del vino fue una tarea muy bonita pero cargada de responsabilidad, ya que gran parte del vino se iba a comercializar internacionalmente. Esto hizo que, tras más de veinte catas a ciegas, elegiéramos un vino 100% Tempranillo de la Bodega Torre de Barreda de sabor suave y vigoroso y con una entrada ágil en boca, apto para todos los públicos.

El diseño de la botella

Un homenaje a la tipografía más importante de todos los tiempos requería de un diseño a la altura, para ello, tras varios prototipos basados en etiquetas adhesivas nos decantamos por una botella con un diseño serigrafiado y que respetara la esencia de la Helvetica lo máximo posible, de esta manera conseguiriamos, no solo hacer una botella de vino, si no hacer una pieza de coleccionismo para todos los amantes del diseño y de la tipografía. 

Cuidamos al máximo cada detalle, imprimimos toda la tipografía Helvetica alrededor del tapón de corcho de la botella y realizamos una serie de 150 botellas lacradas con un sello de Helvetica Wine.

 

 

 

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